El Castillo de la Peña de Ardales, situado en el promontorio calizo que preside la villa, conserva vestigios arqueológicos que demuestran la vida ininterrumpida desde la prehistoria hasta nuestros días. En el centro de interpretación, se exponen los vestigios que demuestran la importancia del enclave a través del tiempo, la historia de una población que ha visto pasar todas las culturas y que por su valor estratégico ha conseguido mantener su impronta en el paisaje. La relación espacial del centro con la fortaleza medieval y con la iglesia mudéjar convierte al lugar en un punto privilegiado de la comarca del Guadalteba.




